El sector de la moda se une a la transformación digital

Transformacion digital moda

De la tradicional tienda física al lanzamiento de tiendas online y a la introducción del Big Data e Internet de las Cosas. El sector de la moda también se ha unido a la transformación digital con el fin de mejorar la experiencia de cliente y ofrecer y optimizar todo lo relacionado con productos.

La tecnología ha dado paso a una nueva forma de consumir. Como está pasando en otros sectores, la moda está introduciendo la tecnología en todos los procesos, desde la fabricación hasta su venta pasando por la distribución. Así, los centros logísticos se han convertido en espacios inteligentes en los que se ha afinado la cantidad de stock, aumentado la eficiencia y disminuido el gasto energético. La reducción de stock era una de las asignaturas pendientes de la industria textil. Las empresas son capaces de conocer mejor a sus clientes y adelantarse a lo que van a demandar. Esta conexión inteligente junto al análisis de comportamiento permite saber qué prendas serán las más solicitadas para ajustar el stock a la demanda prevista. El Big Data ha permitido conocer en profundidad los gustos y hábitos de consumo de las personas, permitiendo un ajuste más personalizado de la oferta. Se ha pasado de tener gran cantidad de prendas iguales a tener menor cantidad global y más variedad de diseños.

Uno de los ejemplos más destacados de esta industria es Inditex, cuyos centros logísticos están diseñados para cubrir las necesidades demandadas desde las tiendas. Son capaces de incorporar productos nuevos todas las semanas tanto en la tienda física como online, caracterizándose de esta forma por la flexibilidad, la eficiencia y la elevada capacidad de respuesta. En los centros logísticos de Zara, su marca líder, son capaces de identificar cada prenda desde su almacenamiento hasta su venta. Esto se debe al innovador etiquetado conocido como RFID, capaz de localizar cualquier prenda y agilizar los inventarios y envíos. A ello se suman los wearables a través de los cuales los dependientes agilizan la gestión del almacén.

Por otro lado se encuentra la ropa inteligente, capaz de medir parámetros como la temperatura, el pulso o el uso que se le da a la prenda. Es la ropa deportiva la que más se ha desarrollado en este campo tecnológico.

La tecnología ha llegado también a las tiendas físicas. De esta forma, la experiencia de compra de los usuarios mejora notablemente y le da un valor añadido. Ya son una realidad los probadores en los que desde una pantalla conectada, el usuario puede solicitar una talla diferente a la que se ha probado o cualquier otra prenda. También han surgido los espejos inteligentes en los que el usuario puede probarse prendas sin necesidad de quitarse la ropa. Gracias a la realidad aumentada, las marcas pueden mostrar catálogos o modelos virtuales con facilidad. Los sensores repartidos por la tienda son otra posibilidad, estos permiten registrar y analizar el customer journey durante la visita del cliente al establecimiento.

¿Te imaginas probarte y ver cómo te quedan el último modelo de zapatillas sin tener que salir de casa? Converse lanzó hace unos años una aplicación móvil que aplicando la realidad aumentada permitía probarse sus zapatillas sin necesidad de ir a la tienda. Por otro lado, Zara incorporó este mismo año la realidad aumentada a sus escaparates y paquetes. Enfocando con el móvil, se podían ver modelos en movimiento vistiendo las últimas novedades de la marca.

Así, el sector de la moda se encuentra inmerso en un proceso de transformación digital en todos sus aspectos. El fin es ofrecer productos cada vez más personalizados y de calidad a través de un servicio cómodo durante todo el proceso de compra tanto online como offline.

¿Y si fuéramos capaces de aplicar también el IoT a la ropa que desechamos para darle una nueva oportunidad?

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