¿Puede aumentar el rendimiento deportivo con el Internet de las Cosas?

Internet de las Cosas

En pleno siglo XXI, ¿quién puede vivir sin tecnología? Cada vez son más los objetos tecnológicos que nos rodean en nuestro día a día. Es tal el papel de esta en nuestra sociedad que se ha acabado introduciendo en ámbitos hasta ahora poco ligados a ella como es el deporte. Sí, la tecnología ha ganado peso, pero también lo ha hecho el deporte y el deseo cada vez más notable en los ciudadanos de llevar un modo de vida healthy. Sólo hace falta mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de la cantidad de gadgets para deportistas que existen.

La aparición de nuevas tecnologías como el Internet de las Cosas, Big Data o la Inteligencia Artificial ha dado lugar al replanteamiento de nuevos escenarios en el ámbito deportivo: desde mejorar los entrenamientos hasta una mejor gestión y optimización de los espacios destinados al deporte tanto públicos como privados.

La conexión de objetos a la red, conocida como IoT, ha permitido disponer de datos y estadísticas hasta entonces inimaginables. Imagina poder realizar el seguimiento de tu actividad física a través de tus zapatillas. Salir a correr y que al llegar a casa pudieras visualizar en una aplicación la actividad de ese día, tu progreso y, no solo eso, dependiendo de los objetivos que te hayas marcado, la app te ofrecerá un plan de entrenamiento acorde con el fin de optimizar tu rendimiento. Saber qué debes mejorar, cuáles son tus fortalezas, cuál es tu ritmo así como ponerte en contacto con otras personas con tus mismos objetivos o en tu rango de ubicación. Aplicado a deportistas de élite, tanto su equipo técnico como sus seguidores podrían seguir la actividad física durante y después del entrenamiento o competición. ¿Te imaginas un producto adaptable a cualquier deporte y que mida todo lo mencionado?

La ropa inteligente también estaría dentro de esta revolución tecnológica. Insertar sensores en los tejidos de la ropa deportiva puede ayudar al deportista, tanto de élite como amateur, a regular la humedad o la temperatura, dos factores clave a la hora de realizar ejercicio. Además, la incorporación de un GPS en las deportivas, en las ruedas de los ciclistas o en los piolets de los alpinistas permiten conocer en todo momento la ubicación en la que se encuentran, siendo este dato de gran valor de cara a adversidades.

De esta manera, algunos equipos de fútbol, se apoyan en las estadísticas derivadas de los datos recogidos que les permiten mejorar sus entrenamientos potenciando los puntos fuertes y disminuyendo los débiles de manera ágil. Los equipos que ya han integrado el Internet de las Cosas durante los partidos, han podido conocer en tiempo real el estado de los jugadores, disminuir los tiempos de entradas y salidas de los aficionados al estadio así como ofrecer una experiencia única y personalizada a cada aficionado. Otro ejemplo a destacar es el Tour de Francia. Durante la competición, los GPS incorporados en las ruedas de los participantes ayudaron a medir de manera precisa la posición en la carrera y cómo de cerca estaban sus contrincantes.

En este artículo estamos hablando exclusivamente del potencial del Internet de las Cosas y el Big Data para monitorizar y aumentar el rendimiento de deportistas pero su uso no se queda solo ahí. Muchas marcas están utilizando estas nuevas tecnologías para aumentar el engagement con su público y aprovechar todas las oportunidades comerciales que están surgiendo.

 

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