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10 alimentos para dormir mejor

22 febrero, 2017
sleep well food

Dormir es un proceso fisiológico, por lo que se ve afectado por lo que comemos. La alimentación influye en el sueño más de lo que imaginamos y seleccionar nuestra dieta correctamente puede ayudarnos a dormir mejor.

Debemos desterrar de las cenas todos aquellos ingredientes que sean grasientos, picantes o pesados y empezar a elegir los que actúan sobre el sistema nervioso, favoreciendo la producción de determinadas sustancias químicas que mejoran la calidad del sueño.

Hoy te enseñamos a reconocer qué tajadas le sientan mejor a tu reposo y dónde se encuentra el origen de su efecto mágico.

La melatonina, esa sustancia nos ayuda a dormir

La melatonina es una hormona producida por nuestro cerebro que está relacionada con los ritmos circadianos y ayuda a regular el reloj biológico. De manera natural, el cuerpo genera melatonina cuando duerme en la oscuridad y es un gran aliado del reposo. Esta sustancia se encuentra en multitud de alimentos, cuya ingesta se puede aumentar para dormir mejor: Los alimentos más ricos en melatonina son el tomate, los plátanos, las nueces, la avena, el arroz o el maíz. Algunas personas con problemas graves de insomnio llegan a recurrir a pastillas de melatonina. Sin embargo, nosotros recomendamos modificar la dieta de manera natural sin recurrir a preparados químicos o pastillas.

Lo mejor, un vaso de leche templada

Los lácteos son ricos en triptófano, una sustancia que ayuda a sintetizar la cantidad adecuada de serotonina y melatonina. Un vaso de leche templada, preferiblemente con miel, es una cena perfecta para dormir mejor. También son recomendables otros lácteos, como el yogur o el queso, que aporta minerales que favorecen la asimilación del triptófano.

Omega 3, tu mejor aliado para descansar

Los pescados azules son una estupenda fuente de ácidos grasos ricos en Omega 3, que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y reduce los niveles de estrés del individuo, simplificando la lucha contra el insomnio. Trucha, salmón, sardinas… elige la que más te guste y prepárate para sentir los efectos positivos del Omega 3 en tu organismo.

Descansa mejor con un plátano

Las bananas son una fuente natural de dos de las sustancias más beneficiosas a la hora de quedarse dormido, la melatonina y el triptófano. Prueba a tomar un plátano de postre y ya verás cómo te sientes aliviado y tienes menos dificultades para quedarte tronchado.

El chocolate, estimulante de la serotonina

Si bien tomar dulces no es bueno antes de irse a dormir, tomar una onza de chocolate negro sin azúcares añadidos puede resultar magnífico para el insomnio. Su efecto relajante sienta fenomenal, ya que libera endorfinas, proporcionando una sensación de bienestar que nos ayuda a conciliar el sueño.

Pollo, rico en triptófano

Uno de los alimentos más ricos en triptofano es el pollo, lo que lo convierte en una píldora anti-insomnio muy eficaz. Además, al ser un alimento bajo en grasa, no produce una sensación de pesadez, por lo que es muy aconsejable antes de domir.

Tés e infusiones

Una buena alternativa a las pastillas son los remedios naturales en forma de infusiones. Hierbas como la melisa o la pasiflora tienen un efecto relajante nada desdeñable. Prueba y quédate con la que más te guste, la variedad de hierbas que favorecen el descanso es casi infinita.

Cereales integrales

Contienen vitaminas B1 y B6, que disminuyen el estrés y estimulan la producción de serotonina. Cenar pan integral o cereales te ayudará a descansar de una manera natural.

Cerezas

Aprovecha cuando las cerezas estén de temporada para tomarlas por la noche si sufres de insominio, ya que ayudan al cerebro a segregar melatonina, igual que la avena o las nueces.

Almendras y frutos secos

Las almendras son ricas en magnesio y triptofano, dos elementos que inducen el sueño. Comer un puñadito de almendras te ayudará a dormir como un tronco sin tener que recurrir a medicamentos.

Beber suficiente agua, fundamental

Aunque lo hayamos repetido en muchas ocasiones, nunca es mal momento para volver a recordar que una correcta hidratación mejora sensiblemente la salud y el bienestar de las personas. Sin necesidad de obsesionarse, beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día es una de las claves de un descanso adecuado. ¡Pero, cuidado! Asegúrate de programar la ingesta de agua a lo largo de todo el día y evita las últimas horas, con el fin de no pasarte la noche en el baño.

Prohibido en la cena

Hincharse a la hora de cenar es uno de los peores enemigos del descanso. La sensación del estómago dificulta la conciliación del sueño y algunos incluso afirman que provoca pesadillas. En general, debes evitar las comidas copiosas, la ingesta de alcohol en la cena, tomar bebidas excitantes, como el café o los refrescos con cafeína o estimulantes. Los alimentos ácidos pueden provocar reflujos indeseables, por lo que tampoco son recomendables a última hora.

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