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Hacer el amor, la mejor medicina

21 noviembre, 2016
sex good health

Hacer el amor mejora tu salud

Seguro que has notado que después de hacer el amor te encuentras más relajado, más contento e incluso de mejor humor. Esta sensación, lejos de ser subjetiva, está científicamente comprobada: el sexo reduce el estrés y minimiza la ansiedad, disminuyendo la producción del cortisol, que es la hormona responsable de ponernos de los nervios. Si quieres llevar una vida más sosegada y alejarte del estrés, una buena receta pasa por practicar sexo de manera habitual. Diversos estudios han comprobado que hacer el amor de manera frecuente genera un efecto antiestrés a largo plazo.

El efecto relajante de los placeres de alcoba va más allá: la intensidad del orgasmo se transforma en una sensación de plenitud y relajación que ayuda a conciliar mejor el sueño y descansar mejor. Si tu pareja se duerme después del sexo, no te enfades: es una reacción fisiológica inevitable, especialmente en algunos hombres. Si te cuesta dormir, plantéate una sesión de sexo terapéutica como última actividad antes de intentar quedarte dormido, ya que durante el orgasmo se generan endorfinas, neurotransmisores con cualidades sedantes y analgésicas, que pueden ayudarte a dormir mejor.

Otro resultado muy apetecible del sexo es la pérdida de peso. Existen cientos de posturas diferentes, que van desde el tradicional misionero a complicadas piruetas dignas de especialistas. Sin embargo, no importa cuál elijas ya que todas las posturas queman calorías. Siempre y cuando no permanezcas completamente quieto mientras recibes placer, puedes llegar a quemar unas 50 calorías en diez minutos de actividad,  cantidad que sube exponencialmente si disfrutas durante más tiempo: 20 minutos de sexo queman 200 calorías, como media, dependiendo de la intensidad del ejercicio.

El cerebro también se pone en funcionamiento, y las fantasías, los juegos, la ensoñación y el romanticismo son ejercicios mentales que despiertan la imaginación y fomentan la creatividad. Todo son ventajas.

Además, si eres de los que se pone malito muy a menudo, aquí viene un efecto colateral de la actividad sexual muy interesante: mantener relaciones sexuales al menos dos veces a la semana refuerza el sistema inmunitario, consiguiendo así evitar enfermedades. Los científicos han comprobado que aquellos que así lo hacen tienen los niveles de inmunoglobulina A más altos que quienes no practican sexo de manera habitual.

Rompiendo estereotipos sobre el sexo

Aunque el dolor de cabeza es una de las excusas más usadas para «saltarse» un revolcón, la ciencia afirma todo lo contrario: hacer el amor es muy recomendable para aliviar dolores de cabeza y migrañas. La actividad sexual pone en movimiento una gran cantidad de óxido nítrico, mejorando la circulación periférica, por lo que está especialmente recomendada para aquellos dolores de cabeza que tienen un origen vascular. Además, nuestro sistema nervioso libera endorfinas y oxitocinas durante el coito, unas sustancias analgésicas naturales  que genera el encéfalo, infalible contra dolores intensos.

¿y sabías que además la oxitocina es la responsable de que te sientas mejor y más feliz? Esta hormona, que se libera durante el orgasmo, aumenta la confianza en uno mismo y alimenta la sensación de enamoramiento. Esas palabras desenfrenadas, esa felicidad inmensa que nos embarga tras el orgasmo tiene un responsable: la oxitocina consigue que las reconciliaciones tengan mejor resultado si incluyen un encuentro amatorio. 

El sexo, un seguro de vida

En general, el sexo favorece la circulación y previene la hipertensión. Al ser un tipo de ejercicio físico, pone en marcha nuestro organismo y cumple tantas funciones saludables como una sesión gimnasio. Sin exagerar, hacer el amor todos los días es un seguro de vida contra infartos y derrames. 

Por otro lado, y centrándonos en la salud de la zona genital, una vida sexual activa oxigena y mantiene la circulación en la estructura muscular del pene, lo que protege contra el cáncer de próstata a partir de los 50 años. Algunas investigaciones aseguran que en poblaciones que no mantienen relaciones sexuales, como monjes, la incidencia de este tipo de cáncer es mayor.

En el caso de las mujeres, las relaciones sexuales evitan los problemas de incontinencia urinaria, ya que aumentan el tono muscular del suelo pélvico, donde se encuentran los músculos encargados de regular el flujo de la orina.

En edades más avanzadas, los beneficios de una vida sexual activa aumentan: contrarrestan los efectos negativos de la menopausia, como la falta de estrógenos. Estudiosos norteamericanos aseguran que aquellas mujeres que mantienen relaciones al menos una vez a la semana tiene el doble de esta hormona, que protege los huesos.

Como has visto, ¡¡no faltan las razones para disfrutar!!. Ponte en modo g!love y disfruta…

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