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Dormir 8 horas ¿de verdad es tan positivo?

21 noviembre, 2016
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Estamos hartos de escuchar que dormir ocho horas es sinónimo de buen descanso y calidad del sueño, ¿pero verdaderamente es el ocho el número mágico en cuanto a horas en la cama? Hoy vamos a poner toda la información encima de la mesa con el fin de responder a la pregunta que nos tiene a todos locos: ¿cuántas horas durmiendo son las ideales para que mi cuerpo no necesite ni más, ni menos? Comenzamos.

¿Hay que dormir 8 horas?

La mayoría de los adultos necesitan dormir entre 7 y 8 horas, preferiblemente en un horario uniforme cada noche. Si eres de los que trabajas a turnos, es recomendable que intentes adaptar tus horarios para asegurar un horario de sueño lo más uniforme posible.  No es tan importante el número de horas sino la calidad del sueño  y que éste tenga un efecto reparador sobre tu organismo, consiguiendo que te levantes descansado.

Cada persona es un mundo y no hay reglas de oro que puedan aplicarse a todos los seres humanos. Sin embargo, parece estar socialmente aceptado que dormir entre 7 y 9 horas es lo mejor para nuestro organismo. Si te sientes cansado durante el día, aprovechas el fin de semana para recuperar horas de sueño y atizas al despertador como a tu peor enemigo, entonces es posible que tengas un déficit de sueño que deba ser corregido.

Cuánto hay que dormir según la edad

Según nos vamos haciendo mayores, nuestro cuerpo y nuestro cerebro va necesitando cada vez menos horas de sueño para mantenerse despierto durante el día. Los bebés suelen dormir entre 12 y 16 horas al día, incluyendo pequeñas siestas. Cuando crecen un poquito, hasta los tres años, es normal que acumulen a lo largo del día entre 11 y 14 horas de sueño. En edad preescolar, la necesidad de sueño diario se reduce a entre 10 y 13 horas y más adelante, cuando los pequeños van al cole, les basta con entre 9 y 12 horas diarias. Ya en la adolescencia, dormir entre 8 y 10 horas cada noche es suficiente.

Seguro que has oído a tus padres y abuelos comentar que «ya no duermen tanto» o que se despiertan muy temprano por la mañana. Es normal, ya que el cuerpo va pidiendo menos horas de sueño según pasan los años.

¿Todo el mundo tiene que dormir lo mismo?

Para evitar los efectos nocivos de la falta de sueño de calidad, debemos preocuparnos de dormir lo suficiente, y ahí viene la pregunta del millón ¿cuánto es dormir lo suficiente? la respuesta es tan fácil como saber escuchar a tu cuerpo y aprender a interpretar cuáles son las exigencias de tu reloj biológico. De manera natural, los seres humanos duermen cuando no hay luz, lo que suele significar unas 7 u 8 horas de sueño y está comprobado que lo normal es que esa cantidad de sueño siente bien al organismo.

Es posible que tú seas de los que necesitan algo más, y empeñarte en dormir solo ocho horas sea un suplicio insoportable. También puede darse el caso de que con 7 horas tu cuerpo funcione a las mil maravillas y prolongar las horas de sueño no sea necesario. Busca tu número mágico y cuando lo encuentres, lo notarás.

Las personas más sanas son aquellas que concilian el sueño fácilmente por las noches y se despiertan por las mañanas sin necesidad de despertador. Prueba, por ejemplo en vacaciones o cuando tus hijos estén de campamento, con esta técnica, y toma nota  durante varios días de cuánto te pide el cuerpo. Así podrás aproximarte a tu número mágico de horas de sueño. Hay relojes como el de geeksme que permiten monitorizar el sueño y te pueden ahorrar el acordarte de anotar tus números una vez te levantas.

Nunca menos de 6 horas

Aunque hay algunas excepciones, lo normal es que reducir el número de horas de sueño a menos de 6 nos siente mal. Algunos autores defienden que dormir seis horas es tan negativo como no hacerlo en absoluto, ya que el cuerpo y la mente están tan cansados que son incapaces de llevar a cabo su actividad diaria eficazmente.

Consecuencias de dormir menos de lo que necesitamos

No dormir lo suficiente tiene graves consecuencias que afectan al ser humano tanto a nivel físico como psicológico. Además de sentirnos cansados, somnolientos, torpes, y con ojeras, las consecuencias a largo plazo van desde la irritabilidad y los problemas cognitivos a la pérdida de memoria. Dormir menos de lo que necesitamos provoca dolores de cabeza frecuentes, alucinaciones, descenso de nuestras defensas y aumenta la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco. Por increíble que parezca, los cambios hormonales que acarrean la falta de sueño aumentan el apetito y el riesgo de sufrir obesidad. En general, debemos tomar conciencia de que dormir bien es salud y que no hacerlo disminuye considerablemente nuestros niveles de salud. 

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