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Hábitos de vida saludable

7 junio, 2016
healthy habits

El ritmo de vida actual mantiene a los seres humanos en una espiral de estrés y malestar que perjudica a la salud. Llevar una vida más sana comienza por proponérselo, así que aquí te explicamos cuáles son los hábitos de vida saludable que debes adoptar si quieres mejorar tu salud y tener más energía.

La alimentación es el número uno de la lista de hábitos de vida saludable

Uno de los hábitos de vida saludable que más condiciona nuestra vida es la alimentación. Llevar una alimentación equilibrada es la base de cualquier planteamiento si queremos tener una vida más sana. Sin necesidad de ser un experto en nutrición, unos conocimientos básicos y el sentido común pueden ayudarte a encontrarte mejor a través de una dieta equilibrada. Este tipo de dietas consisten en consumir las calorías que necesita la persona en función de su estatura y complexión física, adaptando la dieta diaria a las necesidades nutricionales que tiene nuestro cuerpo.

Hay que considerar la cantidad de hidratos de carbono, proteínas y grasas que debemos comer diariamente teniendo siempre en cuenta la composición de la pirámide nutricional y sabiendo que diariamente debemos ingerir un 60% de hidratos de carbono, 15% de proteínas y 25% de grasas.

Consejos de alimentación equilibrada

  • Come carne 3 o 4 veces a la semana.
  • Incluye el pescado en tu dieta. Come pescado 4 veces a la semana.
  • Las frutas y verduras son fundamentales. Come fruta abundantemente y verduras todos los días.
  • Come legumbres dos o tres veces por semana.
  • Los lácteos, mejor desnatados.
  • No abuses de los dulces, alimentos precocinados, fritos y bollería industrial.

Haz ejercicio físico

30 minutos de movimiento diario cuidan tu salud. Caminar a paso rápido durante media hora tiene un efecto magnífico sobre el organismo: no solo quema las calorías que nos sobran, sino que además fortalece los músculos, mejora la circulación, reduce el riesgo cardiovascular, mejora el humor y la autoestima y reduce el estrés. Si quieres llevar una vida más saludable, propóntelo: una ración de ejercicio físico diario te sentará pero que muy bien.

Relájate

Tan importante como trabajar es descansar. Las prisas y el estrés del ritmo diario, nos conducen en ocasiones a una vorágine de actividad incesante en la que no tenemos tiempo para nosotros mismos. Ocúpate de ti mismo y descansa de una manera consciente. Tumbarse en la cama un rato antes de quedarse dormido y tomar conciencia de cada parte de tu cuerpo es una buena manera de entrar en conexión con tu interior y encontrar un remanso de paz.

Duerme bien

Respeta tu descanso, es uno de los pilares fundamentales de tu vida. Quien duerme bien sonríe más, es más productivo, tiene mejor humor y se encuentra mejor. Tómate en serio el tiempo que pasas en la cama. Este es un hábito de visa saludable muy fácil de cumplir, a casi todos nos encanta dormir.

Haz amigos

Sentirse querido es bueno para la salud, sobre todo al envejecer. Sentirse acompañado, tener alguien con quien compartir el tiempo y cultivar tus aficiones favorece el envejecimiento saludable. Todo lo contrario es el aislamiento social, que suele ocasionar un deterioro gradual de las capacidades físicas y mentales e incluso demencia.

No te agobies

Encuentra tu equilibrio mental. Da a los problemas la importancia que tienen y no vivas estresado ni enfadado. El bienestar emocional y psicológico es fundamental para tener una vida sana. La salud no solo es la parte física, hay que cuidar la mente tanto como el cuerpo y evitar la ira, la ansiedad y el cansancio. Si te preocupas por tu mente, tu cuerpo lo agradecerá.

Evita los tóxicos

El alcohol y el tabaco son enemigos naturales de una vida saludable. Si no fumas, tienes ventaja: el tabaco es tremendamente adictivo y muy perjudicial para la salud. Si ya has adquirido el vicio, busca la manera de dejarlo, tu salud te lo agradecerá. En una vida saludable no debe haber drogas: no consumas drogas  ilegales e intenta reducir la ingesta de químicos (medicinas). Muchos medicamentos generan dependencias o problemas hepáticos tras largas temporadas de consumo, por lo que si tu salud te lo permite, intenta reducir su consumo. Si crees que tomas demasiados medicamentos y consideras que debes dejar de tomar alguno, háblalo siempre con tu médico y consensúa con él la decisión.

Conecta con la naturaleza

La contaminación de las ciudades es un riesgo para tu salud. Sal al campo siempre que puedas y realiza actividades en la naturaleza. Que cambiar de aires sienta bien no es un tópico: está científicamente demostrado que rodearse de un ambiente natural nos carga las pilas y nos hace sentir mejor: el investigador Roger Ulrich observó ya en 1984 que los pacientes que se estaban recuperando de una cirugía, lo hacían más rápidamente si podían contemplar la naturaleza desde su ventana.  Caminar por el bosque reduce el estrés, nos permite reflexionar y  mejora nuestra salud.

Cuida tu higiene

Desde los pies hasta la cabeza, la salud comienza por la limpieza. Una higiene adecuada ayuda a prevenir muchos problemas de salud, especialmente dentales y dermatológicos, pero también infecciones. Además, vivir en un hogar limpio y aseado es un de los hábitos de vida saludable que no cuesta mucho y tiene consecuencias muy positivas.

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